sin gluten, Huevo ni lactosa - En Blanco.
Con el frío apetecen sopas y cosas calentitas y con consistencia pero a veces, necesitamos que el palto sea más ligero o alguien en casa está malo y necesita una dieta blanca; para esos casos, esta receta es estupenda porque sienta muy bien y nos saca de esos platos insípidos. Además, podemos hacer un montón de cosas con el caldo resultante.
*Ingredientes:
En Blanco.
*Ingredientes:
1/2 Kg de Merluza o de jurel.
- 1 tomate.
- 1 pimiento.
- 1 patata grande o 2 medianas.
- 2 dientes de ajo.
- 1 cebolla.
- Sal.
- Aceite de oliva.
- Perejil.
- 1 litro y medio de agua.
*Preparación:
Ponemos 1 litro y medio de agua al fuego y mientras tanto cortamos el pimiento en tiras, el tomate en gajos y las patatas en cuadrados. Pelamos la cebolla y quitamos el corazón a los ajos.
Cuando el agua esté hirviendo incorporamos todos los ingredientes anteriores, añadimos sal, un chorreón de aceite y lo dejamos a fuego lento durante 30 minutos.
Cuando el agua esté hirviendo incorporamos todos los ingredientes anteriores, añadimos sal, un chorreón de aceite y lo dejamos a fuego lento durante 30 minutos.
Al que le guste, puede añadir en este momento un poco de zumo de limón al pescado junto al perejil, así coge saborcillo y está más rico; pero es un paso que podéis saltaros sin problemas.
Pasados los 30 min, incorporamos el pescado al caldo, rectificamos la sal y dejamos al fuego otros 15 min.
En mi caso, antes de incorporar el pescado, paso por la batidora todo menos las patatas y la cebolla (que la tiro entera), así no hay pellejos, ni trocitos y el caldo se queda con todas las vitaminas. Además, cuando uno está malo, suele ser más agradable poder beber el caldo sin más en un vaso o sólo con el pescado y la patata que prácticamente se deshacen en la boca.
Pasados los 30 min, incorporamos el pescado al caldo, rectificamos la sal y dejamos al fuego otros 15 min.
En mi caso, antes de incorporar el pescado, paso por la batidora todo menos las patatas y la cebolla (que la tiro entera), así no hay pellejos, ni trocitos y el caldo se queda con todas las vitaminas. Además, cuando uno está malo, suele ser más agradable poder beber el caldo sin más en un vaso o sólo con el pescado y la patata que prácticamente se deshacen en la boca.



